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Mostrando entradas de mayo, 2010

Madre Deus y la " bella" voz de mi hija

¡O pastor! Madre Deus. una bella canción con la hermosa voz de Teresa Salgueiro (portugal). La bailé en 2007 con OmasDanza, en una pieza de Julio Mejía sobre Monseñor Romero: Pero....acá dejo tra versión, en la bella voz de mi hija, je je. Este video es de 2007, pues a la pobre me la llevaba a mis ensayos porque no tenía quien la cuidara y una vez tomé mi cámara y me encontré con este video y lo subí al Tube... pensé que mi pobre hija termina más metida que yo en mis danzas!...je

¡Mamaaaaaaaaaaaaaaaaá!

foto de mi "dramática" hija hace 4 años. Así decía mi hija, llorando, una tarde de sábado en un centro comercial. Eso porque "ella" me perdió. Ella tenía cuatro años, una cuasi bebita grande. La subí a un tren y ella feliz, dijo que estaba contenta: "salú mamita" y sacudía su mini mano, bella como siempre. Pero cuando el tren se alejó me volví a la vitrina que estaba a mis espaldas y comencé a caminar y a ver puras babosadas, matando el tiempo hasta que vi un traje de baño que me gustó. Me gustó y me gustó. Así que volví a ver el tren, lejano aún, y me metí a la tienda. al revisar talla, tela y precio se me fue el tiempo. Upa! recordé al tren ó mas bien a la chiquita del tren que decía "salú" y salí corriendo al pasillo. Allí estaba ella, odiándome. Diciendo mamaaaaaaaaá y con dos lagrimones gruesos. Con ella el encargado del tren y una señora. Tragué saliva porque sabía que me esperaba un rosario de reclamos. Agradecí, con un gesto de "no

Volver a la adolescencia

¿Es posible regresar a la adolescencia? la respuesta lógica es no. Mi respuesta como madre es que sí. Se puede pero no como una adolescente si no como mamá de una puberta, es decir, regresar pero del otro lado del río. Se que las fotos que subo parecieran de dos niñas que juegan pero somos mi hija y yo, divirtiéndonos un rato. Podría jurar que ha sido mi mejor momento de este día aunque esa chiquiturra diga que yo no tuve infancia. La verdad que si tuve infancia y una difícil adolescencia. Y tengo presente como me sentí de incomprendida, reprimida, etc. Por eso me es fácil entenderla y hasta cierto punto "soportar" sus cambios de carácter, de gustos, etc. Pero a la vez, exigir. La adolescencia marca el futuro, la capacidad de ser autónoma, dura y a la vez sensible. Lo tengo tan presente que, aunque del otro lado de la orilla, estoy con el ánimo de ser buena mamá. Hemos estado trabajando una coreografía juntas: ¡ella que no puede bailar música suave! ahora lo hace conmigo. L

Retomando

Luego de muuucho tiempo de no venir por acá, hoy se me antojó. Aprovecho la desolación en el blog para escribir puras babosadas. Lo primero en "enunciar" es que mi hija ya es toda una adolescente. Luego de su viaje de visita a su papá a Seattle regresó un tanto cambiada: con pechos, nuevo peinado, etc. Y ya acá, desarrolló. Comenzaron sus óvulos y hormonas a pelear con mis óvulos y hormonas. Más bien, me toca lidiar con sus cambios y dolencias propias de su edad. Me encanta la nueva Ixbá, pero no niego que comienza a sacarme de mis casillas y que estoy cambiando hábitos y costumbres en función de "vigilarla" más. Abrió un facebook --cosa que detesto pero lo hizo con el papá-- y eso me ha permitido "verla" en su red, sus amigos, sus gustos. Curiosamente, me cuenta muchas cosas: que los niños acá, allá, que uno le pidió se su novia, que sus amigos ya andan que bla bla BLA! me divierte, pero a la vez...ugggg esta chiquita!! Lo bueno es que seguimos bailando